December 14, 2017 by IDW

El cambio entre la administración de Obama y la administración Trump ha demostrado sin lugar a dudas que estas administraciones individuales abordaron el gobierno de maneras fundamentalmente diferentes. Muchos en la industria de refrigeración comercial están siguiendo de cerca los eventos en Washington para determinar si las políticas y perspectivas de la administración Trump resultarán beneficiosas. Dos áreas específicas de la política de administración que aún no se han determinado se refieren a los esfuerzos normativos futuros y la revisión del código tributario. Ambas cuestiones tendrán enormes repercusiones dentro de la industria.

El paisaje regulatorio

Bajo la administración de Obama, la industria de refrigeración comercial vio un aumento en la acción reguladora. La industria trabajó en estrecha colaboración con la administración, con el fin de elaborar normas que continuarían impulsando la innovación y al mismo tiempo reconociendo la amenaza que representa el cambio climático global. La administración Obama diseñó numerosas políticas que buscaban combatir agresivamente el cambio climático en los años venideros. Si bien la administración Obama claramente valoró el poder del gobierno para promulgar un cambio generalizado, la administración Trump parece estar adoptando una posición diferente. En lugar de promover la regulación, la actual administración republicana parece estar avanzando hacia el cumplimiento de sus promesas de campaña promoviendo la desregulación.
Uno de los ejemplos más visibles de la tensión entre estas dos administraciones se produjo recientemente cuando la administración de Trump se movió oficialmente para revocar el Plan de Energía Limpia. El Plan de Energía Limpia fue concebido y presentado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) en 2014. El Plan de Energía Limpia se diseñó con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a niveles inferiores a los observados en 2005 para 2030. El 28 de marzo de 2017 Presidente Trump firmó una orden ejecutiva solicitando una revisión del Plan de Energía Limpia. Para el 4 de abril, se estaba llevando a cabo una revisión, y el 10 de octubre, la EPA presentó oficialmente una propuesta para derogar la Ley de Aire Limpio. Aunque la Ley de Aire Limpio no se dirige específicamente a la industria de refrigeración comercial, la decisión de la administración Trump de apelarla dentro de su primer año en el cargo es indicativa de una administración claramente orientada a promover la desregulación.

Impuestos

La administración Trump también ha presentado recientemente revisiones propuestas al código tributario. La administración reveló recientemente la Ley de reducción de impuestos y empleos, un paquete integral de reforma fiscal que parece cumplir su promesa de campaña de reducir los impuestos para las empresas manufactureras en los Estados Unidos. La reforma del código tributario que beneficia a los fabricantes, particularmente en la industria de la refrigeración comercial, será un cambio bienvenido en los próximos años. En particular, si la Ley de recortes y empleos fiscales se convierte en ley, ayudaría a los fabricantes de refrigeración comercial a desarrollar y fabricar unidades en tierra de manera más efectiva. Más importante aún, daría a los fabricantes de refrigeración comercial la capacidad de responder a las tendencias emergentes con más flexibilidad y más eficacia. Al mismo tiempo, un código impositivo más amigable daría como resultado una mayor innovación en toda la industria, lo que en última instancia beneficiaría al consumidor a medida que los productos mejor diseñados y más rentables lleguen al mercado.

Para la industria de la refrigeración comercial, la campaña proactiva de la administración actual hacia la desregulación, combinada con sus esfuerzos para hacer cambios razonables en el código tributario que beneficia a los fabricantes, es un comienzo prometedor. Los esfuerzos actuales de la administración, si se promulgan tal como se han propuesto, crearán un entorno en el que la innovación y el cambio dependen de la demanda del mercado y la satisfacción del consumidor. Aunque la administración actual se está moviendo agresivamente contra la Ley de Aire Limpio, la industria de la refrigeración comercial también reconoce la necesidad de una discusión inteligente y un diseño de producto que esté orientado a crear las unidades más eficientes y respetuosas con el medio ambiente disponibles. Con esto en mente, los líderes de la industria que trabajan con la administración actual pueden ser capaces de orientar los futuros cambios regulatorios en una dirección que incorpore los valiosos aportes de la industria. Exactamente cómo, y cuánto, los esfuerzos de la administración Trump impactarán en la industria de la refrigeración comercial aún está por verse. Aunque los pasos que la administración está tomando ahora pueden resultar prometedores para la industria, al mismo tiempo, es importante reconocer que los cambios regulatorios toman tiempo para formularse y surtir efecto. Trabajando en colaboración con la administración actual para idear cambios normativos futuros razonables