December 20, 2017 by IDW

Una de las principales consideraciones que afectan a los fabricantes actuales es cómo llevar sus productos al mercado de manera eficiente. El proceso físico de trasladar mercancías de un lugar a otro es extremadamente complejo y puede tener un enorme impacto en los márgenes de beneficio de las empresas manufactureras. El movimiento moderno de bienes a través de las barreras nacionales e internacionales puede tener lugar en el suelo, el océano o el aire. Cada una de estas avenidas de viaje tiene ventajas y desventajas, incluido el costo, los tiempos de envío, la disponibilidad de los servicios y las posibles demoras. En este artículo, analizaremos más detenidamente el transporte oceánico, e indicaremos por qué es el método más utilizado para mover bienes a nivel mundial, y en el que los fabricantes y distribuidores tienen problemas para utilizar el transporte oceánico.

El transporte oceánico global representa la mayoría de los bienes que se mueven a través de las fronteras internacionales. De los tres métodos de transporte, el transporte aéreo representa menos del uno por ciento de las importaciones totales en los Estados Unidos. Esto significa que la gran mayoría de los productos que ingresan a los Estados Unidos desde fabricantes extranjeros viajan en barco. Aunque el transporte aéreo es fácilmente el más conveniente debido a la velocidad con la que los bienes se pueden mover de una ubicación a otra, también es una forma de transporte de costo prohibitivo para los fabricantes. El uso exclusivo del transporte aéreo aumentaría significativamente el costo de fabricación y entrega de productos al mercado.

Para los fabricantes, hay varios factores diferentes que deben tener en cuenta a la hora de decidir cómo van a transportar sus productos al mercado. El primer factor es el costo. Equilibrar estos factores es fundamental para garantizar la rentabilidad a largo plazo. El primer factor que deben pesar los fabricantes es el costo de las diferentes modalidades de transporte. El transporte aéreo es excesivamente costoso para la mayoría de los productos que viajan al exterior. El transporte terrestre, incluso por camión o ferrocarril, es asequible e ideal para transportar mercancías a un puerto o entre países sin litoral. El transporte marítimo es necesario para trasladar productos a granel a mercados extranjeros, pero los costos del transporte marítimo pueden variar ampliamente según las condiciones del mercado. Se estima que los costos del transporte aéreo actualmente cuestan entre 12 y 16 veces más que transportar los mismos productos por mar, lo que hace que el transporte oceánico sea la elección obvia para la mayoría de las empresas manufactureras extranjeras.

Un segundo factor que los fabricantes deben tener en cuenta es el tiempo que tardan sus productos en llegar a los mercados extranjeros utilizando diferentes modalidades de transporte. El transporte aéreo es el más rápido, con tiempos de entrega una fracción de otros métodos de transporte. El transporte por mar puede ser lento, con tiempos de tránsito que van desde dos semanas hasta un mes. Debido a la gran cantidad de productos que ingresan a los puertos a través del transporte marítimo, existe un tiempo adicional significativo para que los productos pasen por la aduana y se dirijan a los centros de distribución terrestre desde los puertos.

El retraso en el uso del transporte marítimo es una consideración importante para los fabricantes y distribuidores. Con demoras de uno a dos meses en el envío de productos a los distribuidores, tanto fabricantes como distribuidores deben anticipar con precisión la demanda para mantener un suministro estable. Si la demanda es demasiado grande, habrá una escasez de bienes que puede existir de uno a dos meses, lo que provocará una pérdida de beneficios. Si hay problemas con cierta iteración de productos, los fabricantes deben realizar cambios en el diseño del producto de manera rápida y eficiente, para no generar retrasos en la cadena de suministro de sus distribuidores.

Las diferentes modalidades de envío de mercancías tienen costos, ventajas y desventajas únicos que los fabricantes deben tener en cuenta. El uso del transporte marítimo hoy en día para mover mercancías entre naciones se basa cada vez más en fabricantes extranjeros, lo que genera una mayor demanda de transporte de la que la infraestructura de transporte oceánico existente puede satisfacer adecuadamente. Como tal, durante los períodos de alta demanda, los fabricantes pueden enfrentar fuertes aumentos en los costos para trasladar sus productos a mercados extranjeros, lo que reduce aún más su rentabilidad. Debido a esto, los fabricantes también deben sopesar las ventajas de fabricar en el extranjero frente a los productos manufacturados a nivel nacional en sus mercados más grandes. En algunos casos, la creación de centros nacionales de fabricación da como resultado un costo beneficio positivo a pesar de los mayores costos laborales en comparación con la fabricación en el extranjero. Equilibrar estas consideraciones continuará siendo crítico para las empresas manufactureras internacionales, especialmente porque el precio y la disponibilidad del transporte marítimo continúan experimentando volatilidad debido a que la demanda supera el suministro de portacontenedores listos.